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“El bien es mayoría pero no se nota

Porque es silencioso, una bomba hace más ruido

Que una caricia, pero por cada bomba

Que destruyan hay millones de caricias,

Que alimentan la vida”

-Facundo Cabral


Normalmente, las noticias negativas son más virales que las positivas, coincido en que “el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso”, así son las acciones de los héroes y heroínas anónimos que aportan valor a la humanidad.


Es muy probable que detrás de la gente con la que convivimos en nuestra cotidianidad existan historias extraordinarias que no conozcamos. En esta ocasión escribo cuatro relatos admirables de personas que me rodean:


-1-

En un hospital público no llegan los recursos para realizar pruebas de laboratorio y detectar las enfermedades de manera oportuna, los pacientes críticos corren el riesgo de perder en la batalla contra el tiempo, ante eso una química laboratorista pone parte de su sueldo y anima a su equipo para hacer una colecta y conseguir los insumos con el fin de que los pacientes en situación de emergencia puedan realizarse sus estudios antes de que sea demasiado tarde.


-2-

Una chica que siempre carga con un sobre de alimento para dar a los perros abandonados en las calles encuentra a uno en situación agonizante, con llagas, enjuto, sin fuerza y temblando de frío, ella decide llevarlo consigo al veterinario donde pagaría meses de atención veterinaria permitiéndole con el tiempo sanar. Una vez recuperado, la chica continuó movilizándose con diversas autoridades para entrenarlo como unidad canina de detección sanitaria en las aduanas, actualmente, este perrito se encuentra trabajando y recibiendo muchas caricias en los aeropuertos.


-3-   

El estado de Guerrero es afectado por un fuerte huracán, las comunidades rurales se encuentran vulnerables, con inundaciones, sin medios de comunicación y desabasto de alimentos. En esta situación un trabajador del estado sacrifica sus vacaciones y sin apoyo de viáticos se pone la camiseta para llevar agua potable y maquinaria para iniciar el desagüe.


 -4-

Un joven universitario realiza sus prácticas en un orfanato, descubre que existen abusos a los menores por parte de los empleados, ante tal situación decide darle un giro a su vida, mueve cielo, mar y tierra para poder adoptar a dos de ellos, asumiendo grandes retos tanto económicos como sociales. En la actualidad lleva más de 15 años transformando sus vidas de manera positiva.


Estoy seguro de que en nuestro día a día convivimos con muchos héroes y heroínas que se encuentran en el anonimato, gente inspiradora que con sus acciones “alimentan la vida”.

Me pregunto: ¿cuál será su motivación? ¿por qué lo hacen? ¿Qué los inspira? ¿Cuántas más personas que nos rodean tendrán historias como estas?


Finalmente, donde quiera que se encuentren, gracias a las acciones de estos héroes y heroínas la humanidad se engrandece y adquiere un bello sentido. 





Actualizado: 15 nov 2023

Todos los días en México las noticias reportan casos de violencia, nos subimos a nuestro medio de transporte y observamos en el camino situaciones de tensión y conflicto, vemos que en muchas ocasiones las maneras de interactuar en la casa, escuela y trabajo no son las más apropiadas, finalmente, en nuestra cotidianidad somos testigos de historias que derivan en agresiones, pleitos, abuso de poder y víctimas, lamentablemente, con el paso del tiempo la indiferencia y normalización aparecen en nuestra cultura.


Sabemos que el conflicto siempre ha estado presente en la historia de la humanidad, es inherente a la vida misma en un medio de constante cambio, somos diferentes y tenemos diversas necesidades e intereses. Dentro de cada conflicto se encuentra una contradicción, algo que puede representar: un problema o siendo creativos una oportunidad, algunos se resuelven por las buenas y otros por las malas, optando por la paz o la violencia.


En las teorías de seguridad se dice: “Si vis pacem, para bellum”... “Si quieres paz, prepárate para la guerra”. ¿Realmente vale la pena apostar por el dominio y el miedo? ¿Es mejor como decía Maquiavelo ser temido que amado? ¿Qué pasaría si intentamos resolver los conflictos de manera pacífica? ¿Podremos mantener un orden? ¿Será mejor para las relaciones a largo plazo? Antes que nada…


¿Qué es la paz?


En mi opinión, la palabra “paz” carga un sentimiento utópico, místico, espiritual e incluso romántico, sus definiciones se quedan cortas, enjutas. Históricamente, la paz ha sido entendida a partir de lo que no lo es, es decir, la paz heredada de los romanos, como ausencia de guerra.

La Real Academia Española la define así:

PAZ. Del lat. pax, pacis.

1. f. Situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países.

2. f. Relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos.

3. f. Acuerdo alcanzado entre las naciones por el que se pone fin a una guerra.


El Día Internacional de la Paz


La Organización de Naciones Unidas estableció el 21 de septiembre como el Día Internacional de la Paz. “Un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día”…


Creo que simplificar la paz como ausencia de conflicto o violencia es el principal problema desde donde debemos partir.


Afortunadamente, Johan Galtung, quien fundó el primer Instituto Internacional de Investigación para estudios de Paz en el mundo, llegó para darnos una nueva perspectiva y plantearnos el concepto de “paz positiva”.


La paz positiva


La paz positiva en palabras de Galtung, es un proceso orientado a satisfacer necesidades básicas y, en definitiva, a la creación de las condiciones necesarias para que el ser humano desarrolle toda su potencialidad en la sociedad. Por ello, la tarea del trabajador por la paz es la construcción de la justicia social y el desarrollo en términos de integración y cooperación, para que todos los seres humanos puedan satisfacer sus necesidades básicas más elementales.


¿Cómo alcanzamos la paz positiva?


La construcción de paz involucra a toda la sociedad, es como la construcción de telarañas, un proceso de crear estructuras en un clima impredecible. No existe una sola solución ni enfoque para hacer frente a la violencia estructural y a la cultura de su indiferencia.


La paz es creatividad y empatía, requiere enfoque y un cambio de pensamiento que empieza desde la más pequeña institución, para llegar a ella son imperativas acciones como:


  • La enseñanza de la comunicación no violenta.

  • Optar por la negociación sobre la imposición.

  • Pensar en las ventajas de las relaciones a largo plazo sobre el corto.

  • Promover una cultura de cooperación sobre la competencia.

  • Hacer énfasis en la interdependencia en las relaciones sobre la indiferencia.

  • Fomentar la tolerancia, la convivencia y el libre intercambio de ideas.


Desde mi punto de vista el camino para crear una sociedad pacífica necesita de un lema como: “si quieres paz, prepárate para esforzarte por ella”.


Por último, me gustaría no cerrar la conversación sino abrirla con algunas preguntas:


¿En el México actual se valora la cultura de la paz? ¿Ser pacifico es un símbolo de debilidad?

¿Qué héroes o personalidades mexicanas son ejemplos históricos de movimientos pacíficos? ¿Nuestro himno nacional fomenta la paz, refleja lo mejor de los mexicanos? ¿Quién nos enseña que es la paz y cómo se práctica? ¿Existen narrativas/discursos de la promoción de la resolución pacífica de conflictos en el país? ¿Quiénes son y quienes deberían de ser los encargados de promover la paz?





Actualizado: 14 nov 2023

A lo largo de mi vida, he disfrutado mucho del deporte, el cuerpo me ha dado la oportunidad de vivir experiencias emocionantes, desde conocer la adrenalina en una competencia, sintiéndome veloz, ágil y fuerte, hasta algo tan sencillo como correr y percibir el aire en el rostro, contemplar la naturaleza desde alguna montaña, oler la tierra mojada y el pasto recién cortado.


Hace tiempo dejé de ser consciente de que mi cuerpo es el medio para vivir tales experiencias, olvidé darle la importancia necesaria, incluso cuando recibía advertencias de enfermedades. No sé exactamente cuál fue la causa del descuido… tal vez el contexto en el que vivía, la ignorancia sobre la nutrición, la pandemia, la comida confort, la pereza, la falta de disciplina y movimiento, el control de las emociones, por mencionar algunas.


Realmente no me estaba sintiendo bien, mi energía estaba por los suelos, me sentía inflamado, sin ganas de salir y me bajaba la autoestima cada vez que me veía en el espejo. Finalmente entré en una zona de aceptación y confort.


Permanecí así hasta unos meses antes de casarme, cuando recordé a mi madre decirme “aprovecha el tiempo, aventúrate, viaja y descubre”, “da una vuelta por mí”, “cuida tu salud, ponte guapo, plancha tu camisa, bolea tus zapatos y vístete bien”.


En ese momento decido prepararme para una nueva etapa, “ser una mejor versión de mi”, para ello tuve que tomar las riendas sobre mis hábitos, estudiar, rodearme de gente positiva, reconstruirme y aventurarme para lo que venía…


Vivir nuevas experiencias, pero primero que nada sanar, después llegar al altar en mi mejor momento y más adelante descubrir nuevos límites… correr maratones, saltar en paracaídas, esquiar en las montañas, rodar con amigos, acampar y descubrir nuevos paisajes, alcanzar cumbres, bucear, nadar en el hielo, cruzar lagos e incluso aprender a bailar algo nuevo como tango o swing.


Hoy a un año con mi esposa, me siento feliz con los resultados, con ánimo de dar pasos adelante, disfrutando de las aventuras, aprendiendo más sobre la salud, honrando a mi cuerpo y caminando con mi mejor versión hasta que el cuerpo me lo permita.



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