top of page

Hoy tuve un percance en bicicleta. Al pedir el paso con el brazo para cambiar de carril y girar a la izquierda, choqué con el auto de enfrente y salí volando. Lo que ocurrió fue que el coche frenó de emergencia y, por no mantener una distancia segura, no logré esquivarlo.

Agradezco al conductor, quien lo primero que hizo fue preguntarme si estaba bien.


Afortunadamente, solo me sacudí el polvo, me levanté y no pasó nada grave: mi cuerpo, el auto y la bicicleta quedaron intactos. Luego, el conductor me recomendó ir por mi carril, a lo que respondí: "Tengo derecho y prioridad para girar". Nos dimos la mano y cada quien siguió su camino.


Esta experiencia me hace reflexionar sobre lo frágil que es nuestra seguridad en la selva de concreto que es la Ciudad de México, donde la movilidad está dominada por la ley del más fuerte. Un descuido, una mala decisión o la falta de infraestructura adecuada pueden poner en riesgo nuestra vida en cuestión de segundos.


Momentos antes del accidente, en el cruce frente a un hospital, fui testigo de una escena común: conductores impacientes tocando el claxon porque un automóvil se detuvo para dejar pasar a una persona de la tercera edad con bastón. La prisa, el estrés y la impaciencia nos llevan a cometer imprudencias, olvidando que compartimos el espacio con otros. En la ciudad, la movilidad parece una batalla de "todos contra todos".


  • Los camiones invaden carriles y no mantienen su espacio en la extrema derecha.

  • Los autos aceleran al máximo en zonas escolares.

  • Los taxis se estacionan en los pasos peatonales.

  • Los motociclistas se saltan los altos e invaden las ciclovías.

  • Los ciclistas suben a las banquetas.

  • Los patines eléctricos circulan en sentido contrario.

  • Los peatones cruzan en medio de la calle.


Cualquiera que sea nuestro medio de transporte, seremos criticados, porque "por unos pagan todos".


Es evidente que nuestro entorno moldea nuestros hábitos. La ciudad no está diseñada para priorizar al peatón y mucho menos a las personas con discapacidad. Las barreras urbanas, como los puentes antipeatonales, los negocios que invaden las cebras o las rampas obstruidas, reflejan la falta de conciencia de quienes diseñan y ocupan el espacio público. El verdadero peligro radica en la ignorancia, o peor a un en la indiferencia, la falta de empatía y en la idea de que "si a mí no me afecta, no importa".


No quiero que estas palabras sean una queja, sino una crítica constructiva. Cada vez que salgamos a la calle, recordemos que no somos los únicos que ocupamos el espacio y que nuestras pequeñas decisiones pueden generar un impacto enorme en la vida de los demás.

Hagamos un esfuerzo por cuidarnos y cuidar a los demás. Somos muchos en esta ciudad, pero si nos organizamos, cabemos todos.


  • Usemos casco y luces.

  • Pintemos pasos peatonales.

  • Hagamos atractivas nuestras calles para caminarlas.

  • Exijamos transporte público de calidad y con dignidad humana.

  • Retiremos objetos que obstaculicen nuestros caminos.

  • Cedamos el paso.

  • Respetemos y aprendamos las reglas de tránsito, porque nos benefician a todos.


Cuando miremos el reloj, pensemos no en cuánto nos falta para llegar, sino en cuánto nos queda por vivir. Unos minutos más o menos pueden hacer la diferencia entre ser héroes o villanos en la historia de alguien más.


 
 
 

Wim Hof apodado como el hombre de hielo ha roto diversos récords mundiales relacionados con la exposición al frío, como escalar el monte Kilimanjaro en shorts, correr descalzo medio maratón en el ártico y permanecer en un contenedor cubierto de hielos por más de 2 horas.


¿Cómo lo hace?

Utilizando la naturaleza del frío como maestro, ha logrado controlar su respiración, pulso y circulación en temperaturas extremas atrayendo la atención de científicos ante algo que parecería imposible.



Su método se compone de tres simples pilares naturales: 

1) exposición al frío, 2) respiración consciente, 3) poder de la mente.


Su práctica ha demostrado obtener diversos beneficios como:

  • Incremento de energía

  • Mejora en la calidad del sueño

  • Reducción de los niveles de estrés

  • Concentración profunda

  • Incremento de la voluntad

  • Fortalecimiento del sistema inmune


El método ayuda a eliminar los residuos químicos que deja el estrés de las actividades que hacemos en nuestro trabajo y vida emocional, los cuales causan inflamación en nuestras células y a largo plazo enfermedades como Crohn, cáncer, depresión, artritis, asma, y desórdenes de bipolaridad.


La práctica invita a llevarnos a un estrés controlado, en diversos estudios ha mostrado la mejora del sistema inmune respondiendo a la reducción de la inflamación crónica y a sus síntomas por medio de la hormesis.


El concepto de Hormesis 

Se puede definir como la respuesta adaptativa de las células y organismos al estrés moderado o intermitente. En la teoría la exposición al estrés puede tener efectos que lastiman en altas dosis, pero en exposiciones bajas puede crear cambios en nuestro cuerpo para hacernos más fuertes y saludables. A grandes rasgos “lo que no me mata me fortalece”.


Wim Hof menciona que en la ausencia del estrés ambiental, las cosas que hemos creado para hacer más cómodas nuestras vidas nos han hecho más débiles por ejemplo: el aire acondicionado, el automóvil, los elevadores.


Los pilares del Método

Empleando estas simples técnicas de manera controlada y progresiva, se puede suprimir la inflamación y los marcadores en la sangre. Cambiando nuestra bioquímica de ácida a alcalina, limpiándonos de los residuos tóxicos podremos eliminar la causa primaria de nuestras enfermedades.


Pilar: 1 Exposición al frío

Las duchas heladas activan millones de pequeños músculos en el sistema vascular y los ejercitan. Con diez días tomando duchas se puede notar que el ritmo cardiaco reducirá significativamente, tanto como 15 a 30 beats por minuto.



Del frío se puede aprender mucho, el control que uno adquiere no solo se limita a la respuesta a bajas temperaturas, también aplica al estrés en cualquier forma, al calor, a la emoción, al trabajo, a la frustración, al tráfico, a las relaciones, a lo que sea.


Practica tibetana del Tummo

El tummo es una práctica de meditación en el budismo tibetano, cuya característica más evidente es la capacidad para subir a voluntad la temperatura del cuerpo para sobrevivir sin abrigo, a bajas temperaturas. En tibetano tu-mmo significa ‘calor interior’. 


Pilar: 2 La respiración  

-“La respiración es la puerta, donde toda la vida comienza”


La práctica de respiración puede cambiar el PH de la sangre. La respiración enciende al cuerpo en un estado de alerta, despertando el sistema nervioso y preparando al cuerpo para la actuación, el dióxido de carbono sale del cuerpo y el oxígeno lo reemplaza, haciendo al cuerpo más alcalino en el proceso.


Lo que se busca es influenciar la glándula pineal, conocida en la literatura antigua como “el tercer ojo" o “el asiento del alma". La electricidad en el cuerpo activa las hormonas de la glándula pineal de pronto imágenes, formas, luces y experiencias encerradas dentro de uno en el subconsciente se hacen conscientes, lo que permite acceder a las visiones y emociones que normalmente no están a nuestro alcance. Logrando llegar al estado original de la naturaleza, estando completamente en el presente.


Experimentando de forma consciente algo similar a lo que ocurre en el ciclo de sueño REM  en el que la Dimetiltriptamina (DMT), un poderoso psicoactivo químico es liberado naturalmente en nuestro sistema sanguíneo. 


Incluso se ha demostrado que la respiración puede elevar la experiencia sexual, el estado mental que genera y la energía extra en las células dan como resultado “fuegos artificiales".


¿Cómo respirar?

Wim Hof invita a no preocuparse por la forma, sino sólo dejarla ser, inhalar y exhalar profunda y conscientemente.


Pilar: 3 La mentalidad

La historia de vida de Hof es un claro ejemplo de resiliencia ante la adversidad. Este pilar incluye la idea de la voluntad y poder de imaginar, meditar para visualizar, el poder de mandar tu atención a cualquier parte del cuerpo y observarla para conectar. 



"Aquellas personas que logran estar en control de su mente son quienes más libres son". 


Finalmente, hace énfasis en el poder de las creencias, todo lo que pienses que puedes y no puedes se hará realidad.


Mi experiencia con el método 

Por curiosidad investigue en diversas fuentes y baje la app WHM, probé el método haciendo 3 rondas de 30 respiraciones, simplemente inhalando y exhalando profundamente, al final del tercer bloque aguante la respiración y al soltar comencé a realizar fondos (lagartijas) sorprendentemente logré hacer 100 sin parar.


Enseguida, sentí hormigueo y entré a un estado de alerta, lucidez y concentración profunda, descubrí que podía llevar a un estado extraordinario a mi cuerpo y mente de una forma natural, así que decidí continuar con el frío.


Progresivamente, fui implementando duchas de agua helada de vez en cuando, inmersiones en hielo por 2 minutos, hasta llegar a mi récord personal de 12 min en un lago congelado en Polonia, donde encontré una comunidad que hacía esta práctica todos los martes con el objetivo de fortalecer su salud.


En mi experiencia, cada vez que me sumerjo en el agua helada mi cuerpo entra en un estado de choque por buscar sobrevivir, la sensación es muy incómoda pero la voluntad de continuar y el control mental hacen lo suyo para aceptar el estrés y llegar a un estado de calma, atención plena y felicidad.


Conclusiones

Actualmente, la modernidad ofrece demasiado confort, si dejamos de exponernos a la incomodidad, nuestras células dejan de ser estimuladas por factores como el frío y el calor, es paradójico como en la actualidad llegamos más lejos y más rápido pero con cuerpos menos capaces para movemos, finalmente tener una vida de placer sin conciencia nos debilita.



El método Wim Hof ofrece una alternativa natural a la carga del día a día, haciendo el protocolo de respiración, abrazando al frío y manteniendo la mente positiva se puede fácilmente vigorizar nuestro sistema inmune y acceder al sistema endocannabinoide en la parte más profunda del cerebro, es ahí donde está la mejor medicina: dentro de nosotros.


Me gustaría saber que piensas al respecto, ¿alguna vez lo has practicado?, ¿cómo fue tu experiencia?, ¿conoces algún otro método similar?


*Nota: Escribo este texto basado en el libro "El método Wim Hof” y en mi experiencia personal (no profesional), si deseas ponerlo en práctica te sugiero buscar más información al respecto.



¿Por qué estudiar idiomas?

Para ponerlo en el CV, tener un mejor trabajo, pasar el examen de admisión, conocer gente, obtener una certificación, porque todos en la carrera lo hacen. En lo personal ninguna de estas razones me fue útil.


En una ocasión estaba con mi amigo platicando con chicas de Austria y Bielorrusia quienes hablan 5 idiomas a la perfección, de pronto nos preguntaron.-¿ustedes cuántos idiomas hablan? -Mi amigo y yo nos quedamos mirando y para sonar interesantes con mucha seguridad dijimos.- ¡tres!, contando con los dedos: “español, inglés y ……náhuatl”.


Ellas asombradas pidieron que dijéramos algo en Náhuatl, en ese momento pretendimos hablarlo inventando palabras y terminandolas con “TL”. Impresionadas preguntaron cómo aprendimos el idioma a lo que mi amigo respondió: -”Mi abuelita cada vez que me portaba mal me regañaba en náhuatl”.


En ese momento nos propusimos aprender idiomas como el ruso y el francés para conocer más chicas, pero nuestra misión fracasó en las primeras semanas de intentarlo.


El camino del fracaso



Asimismo, varios tropiezos ocurrieron en mi camino en el aprendizaje del inglés, mi nivel durante dos décadas de clases se mantuvo en el clásico “lo entiendo pero no lo habló”.


Recuerdo cuando era niño ser obligado a entrar a una clase de “avanzados” porque era un “alumno inteligente con buen promedio” y según la maestra  iba a captarlo muy rápido, lo que en realidad sucedió fue el nacimiento de un desprecio por el idioma desde el día en que la profesora me hizo leer un párrafo frente al grupo y todos comenzaron a reírse de mi pronunciación. 


En otra ocasión un maestro usó mi cuaderno para mostrárselo a los demás y carcajearse porque escribí baño como BADroom, entiendo que puede ser gracioso pero resulta desmotivante para el alumno. Incluso yo no estoy libre de pecado, una vez en una clase escuché a una maestra hablar de pasatiempos y preguntar a una alumna como se dice “me gusta cocinar” a lo que respondió “I like cock” este fue mi turno de morirme de risa. 


Años más tarde en la universidad conocí a muchos extranjeros en fiestas, clases de salsa y viajes, en este momento comencé a disfrutar de la multiculturalidad y la curiosidad me llevó a interesarme más por sus formas de vida, la única manera de saber más de ellos y acercarme a las mejores fiestas era platicando en inglés, así fue como mágicamente mi relación con la lengua por fin comenzó a fluir.


El mundo de los políglotas

Hace tiempo tuve la fortuna de conocer a Richard Simcott una leyenda en la comunidad de políglotas, quien ha estudiado más de 50 idiomas y habla más de 16 de manera fluida, no desaproveché la oportunidad de  hacerle la clásica pregunta.- ¿Cuál es el mejor método para aprender un idioma?


A lo que respondió: 


-Todo empieza por él “¿POR QUÉ?” cuando tú propósito es adecuado no hay límites ni pretextos, hay muchas formas de hacerlo, actualmente incluso puedes aprender un idioma de una isla remota sin vivir en ella por medio de libros o canciones en internet.


-¿Y cuál es tu “porqué” para aprender?

-”El amor a la gente, me gusta conectar con ella”.


Sonará muy poético pero creo que son las razones del corazón las que abren las puertas al aprendizaje de un nuevo idioma. O también podría decir que las del estómago en mi caso me llevó a inscribirme a un curso de cocina con italianos.


Actualmente, aprendo polaco y mi mayor motivación es mi esposa, lo estudio para poder conectar con su familia y cultura, en mi camino por aprender ese idioma me he enamorado del proceso, de descubrir un nuevo mundo, con nuevas celebridades, recetas de cocina, películas, blogs, música, tradiciones. Cada pequeño logro lo disfruto mucho, entender algún espectacular, las frases de alguna canción, hasta platicar con la gente de temas cotidianos en alguna tienda me resulta emocionante.


Es muy diferente la inmersión a un idioma por placer que por obligación. El éxito de poder hablar una nueva lengua radica en el enfoque con el que la vives.


Mis 10 consejos si tienes interés en aprender otro idioma


1. Sigue a políglotas como:

Richard Simcott

Luca Lamparello

Benny Lewis

Antonio Mazin

Matthew and Michael Youlden

Lina Vasquez

Te inspirarán y darán valiosos consejos.


2. Crea disciplina en tu estudio



Determina un momento en tu día para interactuar en una app. Ya sea al despertar, al ir al baño, antes de dormir, en el transporte público, después de la comida, etc. Algunas apps que recomiendo son:


Memrise.- Donde muy fácil podrás chatear con Inteligencia artificial.

Duolingo.- Un clásico para aprender toneladas de vocabulario y ver el progreso de tus amigos. (sígueme HansLev3)

LingoClip.- Aprende por medio de canciones.


Aunque las apps tienen versiones gratuitas sugiero pagar por el mejor contenido, normalmente valoramos más las cosas que nos cuestan y de la misma forma podemos gratificar a quienes nos ayudan.


3. Ve a fiestas de intercambio de idiomas



Aunque hables como cavernícola inténtalo, todos empezamos desde cero, no importa la perfección sino comunicar, además la gente en estos eventos con una cerveza en mano tiene más paciencia para escucharnos.


4. Viaja con extranjeros



Ya sea de forma local o al extranjero. No hay mejor forma de conocer lugares desde perspectivas diferentes.


5. Compra libros infantiles



En especial de historia o leyendas, tendrás buenas platicas cuando las comentes con locales.


6. Sumérgete en la lista top musical del país



Sigue a los artistas que más te gusten, escúchalos a menudo. Si tocas algún instrumento te resultará muy fácil desarrollar habilidades lingüísticas aprendiendo canciones.


7. Busca Vlogs



Como el canal Easy Languages, o de cualquier hobby que tengas, en mi caso yo seguí celebridades de cocina  y de programas de comedia.


8. Ve caricaturas o películas que ya hayas visto en el idioma que aprendes



Disney+ tiene una gran variedad de idiomas, yo veo los Simpson o los clásicos de Pixar. También en Netflix encontrarás mucho contenido por país y conocerás diversas curiosidades de la cultura de tu lengua de interés.


9.- Genera vínculo con extranjeros



Esto es super importante para mantener activo tu aprendizaje, busca comunidades de foráneos en redes sociales, embajadas, universidades, escuelas de idiomas. Después invitales un café o a disfrutar de algún hobby en común.


10. Manda mensajes y conversa



A menudo genera conversaciones con tus amigos y/o por aplicaciones de intercambios de idiomas como Tándem y HelloTalk. Manda mensajes casuales preguntando cualquier cosa desde cómo está el clima, hasta que comió la gente hoy. 


Si te sientes inseguro al inicio por interactuar puedes pagar por alguna persona que te apoye desarrollando conversación, en Italki encontrarás gran diversidad de maestros y seguro alguien acorde a tu estilo. 


Conclusiones finales

¿Por qué estudiar idiomas?

Por conectar con algo que te apasione.


¿Cuándo hacerlo?

En cualquier momento de la vida, es un mito que solo los niños pueden aprender, la clave de su superpoder de aprendizaje es no tener miedo a equivocarse, conozco gente que habla de manera fluida empezando a estudiar a los 55 años.


¿Cómo aprenderlo?

Conecta con extranjeros y usa las múltiples herramientas que nos ofrece la actualidad, asegúrate de encontrar tu propio método y crea disciplina enfocándote en los pequeños triunfos como estudiar 20 minutos al día, paso a paso se llega al destino, nunca dejes de caminar.


¿Dónde estudiar?

A pesar de que las inmersiones completas en el país pueden acelerar el proceso, hay gente que llegando a vivir muchos años en el extranjero no se abre al aprendizaje, diversos políglotas han aprendido idiomas desde sus casas. La actitud en este caso lo es todo.


¿Qué idioma?

Aquel que te de “razones de corazón”.


¿Y tú cuantos idiomas hablas? ¿Por qué aprendiste? ¿Alguna vez metiste la pata? ¿Qué método te ha resultado más efectivo? ¿Qué recomendarías para los nuevos hablantes? Me encantaría leer tus comentarios.



bottom of page